Learn Spanish

Dermatopatologia

Estructura y patología de la piel

La piel es el órgano
más extenso del cuerpo, tiene una superficie media de 1,6 m2 y un
peso de aproximadamente 4 Kg. Está constituida por 3 niveles: la
epidermis, la dermis (tejido conectivo) y el tejido graso (adiposo o subcutáneo).
La piel tiene múltiples  funciones (tabla 1) que son desarrolladas
por las diferentes estructuras, células y anejos que la componen.
Entre las funciones destaca la función inmunológica y la
función barrera.  La función inmune se realiza por la
inmunidad natural y la adaptada. La función barrera impide la
entrada de sustancias u organismos del exterior y la pérdida desde
el interior también el filtro de la radiación ultravioleta. Entre
otras funciones destacan la función reparadora de heridas, ulceras
y del daño celular producido por la radiación ultravioleta,
las funciones vasculares nutritivas y reguladoras de temperatura, las
funciones sensitivas, de comunicación y las funciones de relación
o atención.

Tabla 1. Funciones cutáneas
función mecanismo acción Situación
defectuosa

Inmunes

Inmunidad
natural, adaptada
Prevenir
infecciones fúngicas, bacterianas, viricas, enfermedades autoinmunes,
neoplasias

infecciones,
enfermedades autoinmunes, neoplasias cutáneas

Barrera

estrato
córneo, epidermis, melanina
prevenir la infección,
absorción y deshidratación, filtrar la radiación ultravioleta

Infecciones
bacterianas de repetición, absorción de sustancias químicas,
deshidratación, cáncer cutáneo.
Reparadora

fibroblastos curación
de heridas y ulceras cutáneas, reparar el daño celular por
ultravioleta

ulceras
cutáneas, queloides, neoplasias cutáneas
vasculares

circulación
hemática y linfática

nutritiva y regulación
de la temperatura

 drenaje linfático

infarto,
insuficiencia venosa, vasculitis, vasculopatia, linfedema
Comunicación

fibras
nerviosas aferentes y eferentes

Conducción
de estímulos nerviosos, secreción de citocinas
hiper
e hiposensibilidad, prurito, hiperhidrosis, síndromes neurológicos,
control de la temperatura
Atención

visual,
olfativa
pigmentación,
distribución del pelo, sudoración

fotoenvejecimiento,
vitiligo, alopecia, halitosis, bromhidrosis

Epidermis:

La epidermis es la parte más externa y está constituida
por un epitelio escamoso que tiene un grosor de 0,4 a 1,5 mm. Está
formada por 4 capas y en ella podemos encontrar 4 tipos celulares: queratinocitos,
melanocitos, células de Langerhans y células de Merkel.


  1. Queratinocito: Es la célula más presente en la epidermis (representa
    el 80% de las células epidérmicas). Los queratinocitos forman
    las  4 capas de la epidermis: capa basal, estrato espinoso, estrato
    granuloso y capa córnea.

    1. La capa basal es la más profunda
      y está constituida por una sola capa de células cuboidales
      que se disponen por encima de la unión dermo-epidérmica.
      En la capa basal, los queratinocitos expresan las queratinas K5 y K14.
    2. El estrato espinoso o de Malphigio está constituido por múltiples
      hileras de queratinocitos que expresan las queratinas K1/K10, de citoplasma eosinófilo,
      aplanados y unidos entre si por los desmosomas
    3. La capa granulosa está por encima y está constituida por una o varias
      hileras de células que contienen los gránulos de queratina (queratinas K2/11)
    4. Por encima de la capa granulosa
      se encuentra la capa córnea en la que las células han perdido
      el núcleo y conforman la

      queratina blanda. En ciertas localizaciones (palmas y plantas)
      existe una capa visible, amorfa, entre la capa granulosa y la capa córnea
      que se denomina estrato lúcido.

    El paso desde las células
    de la capa basal hasta la queratina tiene una duración de unos 70
    días. Los queratinocitos tienen además funciones inmunes
    siendo capaces de sintetizar varias citocinas como la IL-1, IL-6, TN
    a ,
    etc., en respuesta a diversos estímulos.


  2. Melanocito: El melanocito es una célula dendrítica que deriva de la
    cresta neural y que migra hacia la epidermis y el folículo piloso durante la
    embriogénesis. Su principal función es la producción de melanina que tiene
    importancia cosmética y de protección solar. En situaciones normales los melanocitos se disponen a nivel de la
    capa basal epidérmica y contactan con los queratinocitos por medio de sus
    dendritas, existiendo un melanocito por cada 36-40 queratinocitos (unidad
    melánica epidérmica) o un melanocito por cada 9 células basales. La densidad de los melanocitos es variable dependiendo de
    la región anatómica (es más alta en la región genital), pero es muy constante
    entre los individuos de las diferentes razas. El color de la piel va a depender
    de la actividad de los melanocitos que está determinada por las características
    de los melanosomas y de la actividad de las enzimas que participan en la
    síntesis de melanina así como de la capacidad de los melanocitos de transferir
    el pigmento a los queratinocitos. La melanina puede tener básicamente dos formas,
    la eumelanina (color marrón parduzco) y la feomelanina (pigmento rojo
    amarillento), su síntesis está regulada por diversas enzimas entre las que
    destaca la tirosinasa que metaboliza el aminoácido tirosina para formar
    dihidroxifenilalanina (DOPA), la actividad de la enzima está estimulada por la
    unión de la MSH (melanocite stimulating hormone) a un receptor en la membrana de
    los melanocitos. Este receptor MCR (melanocortin receptor) presenta hasta 5
    variantes y dependiendo de la variante presente se va a determinar la repuesta
    en la producción de un tipo u otro de melanina (eumelanina o feomelanina) lo que
    va a determinar la respuesta del individuo a la luz solar.

  3. Célula de Merkel:

    Es una célula que se localiza a nivel de la capa basal y tiene una
    función mecano-receptora, estando localizada en lugares con sensibilidad
    táctil muy intensa como son los pulpejos, mucosa y folículo
    piloso. A nivel epidérmico se asocia con las terminaciones nerviosas intraepidérmicas. La queratina 20 es el
    marcador más eficaz de la célula de Merkel.


  4. Célula de Langerhans:
    fueron descritas en 1868 por Paul Langerhans. Derivan de la médula ósea y tienen
    la función de presentación antigénica y están involucradas en una gran variedad
    de respuestas inmunes por medio de la activación de las células T. Las células
    de Langerhans tienen una distribución muy constante en toda la piel
    y pueden detectarse por medio de la localización de diversos antígenos
    como la ATPasa, CD1, CD4, S100, HLA-DR, y en el citoplasma las células
    contienen un gránulo característico que se observa en microscopía
    electrónica y que  tiene forma de gusano o raqueta conocido
    como gránulo de  Birbeck

    . La célula de Langerhans es el principal
    efector de las reacciones inmunes epidérmicas
    (siendo
    un ejemplo las dermatitis de contacto alérgicas)
    . El contacto
    antigénico con la epidermis da lugar a una alteración de
    la homeostasis de las células de Langerhans,  que se manifiesta
    por cambios fenotípicos y funcionales. Los antígenos captados
    por las células de Langerhans, se procesan en compartimentos especializados
    y un fragmento de los cuales se une a complejos de histocompatiblidad mayor.
    Tras unas horas las células de Langerhans -procesadoras de antígenos-  aumentan
    de tamaño, abandonan la epidermis
    , migran a través de la dermis y entran en los vasos linfáticos
    dérmicos y migran hacia las áreas paracorticales de los ganglios
    linfáticos de drenaje, en donde presentan el antígeno a las
    células T  dando lugar a una respuesta específica y
    productiva en estas células. Para llevar a término su función,
    las células T deben acumularse en las zonas cutáneas que
    acumulan el antígeno. Tras estímulos antigénicos repetidos
    de las células de Langerhans, las células T sensibilizadas
    sufren una expansión clonal dando lugar a células o moléculas
    efectoras que eliminan el patógeno.

Unión  intercelular
y unión dermo-epidérmica

Las células epidérmicas
están unidas entre sí por medio de los puentes de unión
intercelular y están unidas a la dermis por medio de la membrana
basal.

Los puentes de unión intercelular o desmosomas
están
constituidos por varias proteínas que se agrupan en 3: 1)filamentos
de queratina, 2)plaquinas y 3)desmogleinas. Existe un grupo de enfermedades
autoinmunes -los pénfigos-, que se caracterizan por el desarrollo
de anticuerpos dirigidos contra las proteínas que constituyen los
desmosomas alterando su función y dando lugar a la acantolisis.

La epidermis está separada
de la dermis por la capa basal, constituyendo la unión dermo-epidérmica.
La membrana basal  que se identifica con facilidad como una membrana
homogénea,
eosinofílica, PAS+, es una estructura compleja formada por 4 espacios
(Figura 1): 1) la membrana de las células basales, 2)la

lámina lúcida (LL), 3)la lámina basal (LB) y 4)la zona fibrosa o sublámina
densa. A nivel de las células basales se pueden observar los hemidesmosomas (HD)
que unen la epidermis a la lámina densa a través de los filamentos de anclaje,
constituidos principalmente por las proteínas
l
aminina 5
  y BP180. La lámina densa
está compuesta predominantemente por colágeno tipo IV y está
unida a la dermis subyacente por medio de las fibras de anclaje constituidas
por colágeno tipo VII.

 Existen varios grupos de enfermedades autoinmunes
(penfigoide, epidermolisis ampollosa adquirida) y congénitas (Epidermolisis
ampollosas), que se caracterizan por la alteración de la función
de las proteínas que conforman la unión dermo-epidermica
produciéndose la formación de ampollas a nivel de la membrana basal.

Unión
intercelular (desmosomas)

Unión
dermo-epidermica (hemidesmosomas)

La epidermis no es un sistema
estable, existen en patología muchos procesos que cursan con alteraciones
de la cinética celular epidérmica y en estas situaciones
podemos observar alteraciones en el grosor de la epidermis (Acantosis,
Queratosis, Paraqueratosis, Hipergranulosis), en la cohesión de
las células epidérmicas (

Acantolisis, Balonización, Espongiosis, Vesiculacion, Ampollas)
y en la diferenciación de estas células (Disqueratosis)

Dermis:

La dermis representa un tejido
fibro-elástico, formado por una red de colágeno y fibras elásticas. En la dermis podemos encontrar
fibras (colágena, elásticas y reticular), células
(fibroblastos, mastocitos y macrófagos), elementos vasculares, neurales
y anejos (pelos, glándulas ecrinas, apocrinas y sebáceas).
La dermis se puede dividir en dos partes: la dermis papilar o superficial
y la dermis reticular o media. La dermis papilar localizada por debajo
de las papilas dérmicas y a la región subpapilar tiene muchos
vasos y fibras de reticulina. La dermis reticular es más rica en
colágeno y fibras elásticas. El fibroblasto es la célula
más presente y tiene como misión la fabricación de
los elementos fibrosos de la dermis, especialmente colágena. El
colágeno es una proteína sintetizada por  el fibroblasto
pudiendo ser producida por otras células como miofibroblasto, osteoclasto,
etc. El colágeno no es homogéneo en todo el organismo, existiendo
13 tipos en relación con la morfología, composición
de aminoácidos y propiedades físicas. La dermis contienen
principalmente colágeno tipo I (85-90%), tipo III (8-11%) y tipo
V (2-4%). Las fibras elásticas son esenciales para las propiedades
retráctiles de la piel y solo representan un 2-4% de los constituyentes
de la dermis.

Estructuras anexiales:

Las estructuras anexiales de
la piel incluyen los pelos, las uñas, las glándulas sebáceas,
las glándulas sudoríparas ecrinas y las glándulas
sudoríparas apocrinas.

Los pelos  cubren toda
la  superficie corporal excepto palmas,  plantas y mucosas. Morfológicamente
existen 3 tipos de pelo: el lanugo o vello fetal, el pelo velloso y el
pelo terminal. Los pelos se forman a nivel del folículo piloso,
estando constituidos por queratina dura,  tienen 3 fases de crecimiento
que se producen de forma cíclica: la fase anágena o fase
de crecimiento, la fase catágena o fase intermedia que dura unas semanas y la fase telógena o fase de descanso que
puede durar entre 2 y 4 meses tras lo cual el cabello cae y vuelve
a iniciarse un nuevo ciclo de crecimiento.  La duración de
la fase anágena es variable en las diferentes zonas del

cuerpo
cuerpo y
determina la longitud del cabello. En el cuero cabelludo  un 90% de
los cabellos están en fase anágena, un 1% en fase catágena
y un 9% en fase telógena. El crecimiento medio del cabello es de entre 
0,3 y 0,5  mm por día, . El crecimiento del cabello esta regulado en zonas
por las hormonas, especialmente los andrógenos, las zonas donde
tiene más influencia la actividad androgénica 

son la barba, en torso, área genital y el cuero cabelludo.
El color del cabello está determinado por la presencia de los melanocitos
foliculares localizados en la zona matricial del cabello,  la intensidad
del color está en relación con la cantidad de melanina y el tipo (eumelanina en
el pelo castaño y negro y feomelanina en pelo rubio y pelirojo). Las uñas también están formadas por queratina dura
y están formadas por diversas partes que incluyen la matriz, la
cutícula, la lúnula, la lámina ungueal y el hiponiquium.

Ciclo
de crecimiento del pelo

    1. Anágena. fase de crecimiento 
    2. Catágena: fase intermedia 
    3. Telógena: fase de reposo y caída 
    A: Matriz

    B: Cutícula

    C: Lúnula

    D: Lamina ungueal

    E: Hiponiquio

    F: Pliegue ungueal
    lateral

Glándulas sebáceas:

son glándulas holocrinas que drenan directamente al folículo
piloso excepto en determinadas áreas como areola, pezón (en
esta localización se denominan tubérculos de Montgomery)
labios en
que no se relacionan con el folículo y drenan directamente a la
superficie cutánea. Estas glándulas aumentan su actividad
en la pubertad y su número y actividad son muy variables entre las
diferentes personas. Las más numerosas
están en el cuero cabelludo y la cara y están ausentes en
las palmas y plantas. Las glándulas sebáceas producen los
lípidos que están compuestos principalmente de triglicéridos.
Las glándulas de Meibomian de los párpados representan glándulas sebáceas
modificadas.
Glándulas sudorales ecrinas: producen el sudor, que está

compuesto mayoritariamente de agua. Las glándulas ecrinas tienen
una porción secretora (porción intraepidermica o acrosiringio y porción
dermica o ducto dermico)y una porción excretora que drena directamente
a la superficie cutánea. La función más importante
es producir sudor para regular la temperatura y responden a estímulos
tales como el calor, ciertos alimentos, situaciones de estrés, y
estímulos simpáticos y para simpáticos.

Glándulas sudorales apocrinas: no tiene una presencia
marcada en la piel del hombre. Se localizan mayoritariamente en la axila,
área anogenital, periumbilical, párpados (glándulas de Moll), areola y pezón. Son glándulas
profundas  localizadas a nivel de dermis profunda o tejido graso subcutáneo
y que drenan directamente al folículo piloso. El mecanismo de secreción apocrina  o por decapitación, no está bien establecido,
su producción se incrementa por estímulos adrenérgicos.
El olor de su producción se debe a la degradación de la secreción
por la flora bacteriana.



Vasos: La piel recibe el riego sanguíneo de los
vasos perforantes del tejido graso  subcutáneo y músculo,
formándose 2 plexos vasculares intercomunicados entre si. Un plexo
vascular profundo localizado a nivel de la unión dermo-hipodérmica
y un plexo vascular superficial localizado en la porción alta de
la dermis reticular desde el cual salen las

asas capilares que se distribuyen en la dermis papilar. El flujo sanguíneo
cutáneo es de gran importancia en la termoregulación.

Nervios: A nivel cutáneo
existen múltiples terminaciones nerviosas que reciben los estímulos
externos. Existe un sistema eferente que es responsable del funcionamiento
del sistema vascular y anexial, derivado del  sistema nervioso autónomo
simpático y un sistema aferente responsable de la sensibilidad cutánea.
El sistema aferente esta constituido por terminaciones nerviosas libres
(responsables de la sensibilidad a la temperatura, picor y dolor), terminaciones
nerviosas relacionadas con el folículo piloso (función mecanoreceptora) 

y terminaciones capsuladas, entre las que destacan los corpúsculos
de Meissner y de Pacini. Los corpusculos de Pacini
se localizan a nivel de las palmas y plantas y son responsables de la sensibilidad
a la presión y vibración. Los corpúsculos de Meisner
se localizan a nivel de la dermis papilar de manos, pies y labios y son
responsables de la sensibilidad táctil.

Tejido graso subcutáneo:
El tejido subcutáneo
está compuesto por lobulillos de células grasas separados
por septos fibrosos y tienen como misión la conservación
de la temperatura y de energía.

Biopsia cutánea:

La biopsia cutánea es una técnica sencilla, pero que
requiere una selección cuidadosa de la zona a biopsiar. Hay diferentes
técnicas para realizar una biopsia que incluye la biopsia simple,
la biopsia extirpación, la biopsia por rebanado (shave biopsy),
la biopsia en sacabocados (punch biopsy). El conocimiento de la
patología que se quiere confirmar mediante la realización
de una biopsia nos hará decidir por un método u otro. Para
el estudio dermatopatológico, las biopsias deben ser fijadas en
formol al 10%. También son útiles en dermatología
las técnicas de inmunofluorescencia. Estas técnicas nos permitirán
demostrar la presencia de anticuerpos fijados a antígenos epidérmicos.
Son especialmente útiles en el diagnostico de enfermedades autoinmunes,
especialmente las ampollosas. Las técnicas pueden ser realizadas
en biopsias congeladas en nitrógeno líquido y conservadas
en este medio hasta su procesamiento. Para establecer el diagnóstico
diferencial de las enfermedades ampollosas, se realizan 3 técnicas
de inmunofluorescencia: directa, indirecta e indirecta en piel separada.

Técnicas de inmunofluorescencia

La
inmunofluorescencia directa (IFD) es un procedimiento de un solo paso que
se utiliza para demostrar el depósito de inmunoglobulinas, complemento
y fibrinógeno en la piel. Para ello se obtiene una biopsia del paciente
y se incuba con anticuerpos marcados con fluoresceina y dirigidos contra
las inmunoglobulinas. Si estos se han fijado podrán ser visualizados
mediante un microscopio de inmunofluorescencia.

La inmunofluorescencia
directa nos permite observar depostos de inmunoglobulinas en las diferentes
estructuras epidermicas, asi tendremos depósitos a nivel del espacio
intercelular (en las enfermedades contra anticuerpos constituyentes de los
desmosomas, vgr pénfigo), nivel de la unión dermo-epidermica (en enfermedades
con anticuerpos contra proteínas de la unión dermo-epidermica, vgr: penfigoide
ampolloso), anticuerpos despositados en los vasos dermicos (se observan en las
vasculitis) o en dermis papilar (dermatitis herpetiforme), o hallazgos
combinados (ICS y MBZ, como en en pénfigo paraneoplásico)

La
inmunofluorescencia indirecta (IFI) es una técnica de dos pasos que tiene como
objetivo la demostración de anticuerpos circulantes en el suero del paciente
dirigidos contra estructuras epidérmicas. Para ello se incuba un sustrato (piel
de conejo) con el suero del paciente a estudio y posteriormente se incuba con
anticuerpos marcados con fluoresceína dirigidos contra las inmunoglobulinas.

 

La
inmunofluorescencia indirecta en piel separada es una técnica que
combina la inmunofluorescencia indirecta utilizando como substrato una
piel separada tras incubación con cloruro sódico. La incubación
con cloruro sódico provoca una separación dermo-epidérmica
al nivel de la lámina lúcida. la

realización de la inmunofluorescencia indirecta nos permite diferenciar
entre los anticuerpos dirigidos contra antígenos localizados en
la lámina lúcida (porción epidérmica) y los
dirigidos contra la porción inferior de la membrana basal.

www.uv.es/derma  Dr. Víctor Alegre de
Miquel

 

 





 

 

 

 



Search for Language Schools by Country

      Search 123TeachMe:

login
home | about | language schools | help | site map | contact
Online Spanish Tutors: try for FREE. Click here for details.