Luego fui a una segunda fiesta, también de disfraces. Estaba ya bién cansada que tomé una siesta en el camino. La fiesta era para festejar a una amiga que cumplía 15 años. El vestido era hermoso de un color rosa. La quinceañera se veía hermosa. El resto de los invitados se vistieron con disfraces muy originales. Yo me disfracé de Barney, el famoso dinosaurio de la televisión. Ví a varios de mis amigos, bailé y me divertí mucho.